09MAY

EVERSENSE. 6º Y ÚLTIMO CAPÍTULO. LA EXTRACCIÓN


Relato del procedimiento de extracción del sensor Eversense



El pasado 10 de abril, tres semanas despues de finalizar la vida útil del sensor Eversense, acudí a la consulta para someterme (bonita descripción del procedimiento) a la extracción (sólo con esto ya da miedito) del sensor implantado tres meses y pico antes.

 

Esta vez llegué con una glucemia normal, no como la inserción, que llegué en hipo...

 

Tras realizarme una glicada digital, para completar los datos del estudio, me hicieron algunas preguntas sobre mi experiencia con el sensor, si había habido problemas, si volvería a usarlo...

 

Pasamos ya a la sala (que no quirófano) y me tumbé en la camilla.

 

Lo primero importante es localizar bien dónde está situado el sensor.
Estuvieron un buen rato tocando el brazo y localizando el sensor, hasta marcarlo.

 

A continuación procedieron con toda la parafernalia del campo quirúrgico...que si limpiar, que si paño estéril, que si volvemos a limpiar....

Y en seguida procedieron con el mínimo pinchazo posible para introducir la lidocaína en la zona.

 

Ningún dolor, obviamente la molestia del pinchazo, pero nada muy diferente de ponerte insulina con una pluma o del pinchazo anestésico en el dentista.

No ponen toda la dosis, de hecho intentan poner lo imprescindible porque según parece es más sencillo de extraer con menos dosis de lidocaína

 

La teoría está muy bien...en la práctica es diferente.
También dice la teoría que presionando con el dedo la parte baja del sensor impide moverse, con la pinza se extrae muy fácil...

 

Como os podéis imaginar, en mi caso, que siempre me salgo de la normalidad, no fue así.

Del corte con el bisturí ni me enteré.
Después, sujetar con la pinza el sensor para extraerlo no era sencillo, se “resbalaba” mucho y tras diversas intentonas fallidas, la zona empezó a molestarme y decidí pedirles más lidocaína (preferiría Propofol, pero no parece que vayan a incluirlo en el protocolo).

 

Usan la misma cicatriz para hacer el corte, así que no hay otra cicatriz más...

 

Me pusieron el resto de dosis que habían guardado y tras unos breves minutos para que hiciera efecto, volvimos a la carga.

 

Esta vez, en poco tiempo, atrapó al sensor y con un movimiento suave salió.
Sin dolor
Y casi sin enterarme

No estaba fibrosado, es decir, no había crecido tejido alrededor del sensor y eso le permitía moverse, dificultando la extracción.

En este punto, cuando salga el Eversense XL con una duración de 6 meses, habrá que ver si fibrosa o no, y esto tendrá consecuencias en la mayor o menor dificultad para extraerlo y el mayor uso del bisturí para “desfibrosar”.

 

Claves para el paciente:

El trabajo es relajarse lo máximo posible, no tener prisa, los procedimientos quirúrgicos pueden alargarse, y especialmente tener confianza en el equipo que te lleva.

En mi caso, creo que eso lo conseguí.
Sabía que el procedimiento podía alargarse o ser muy corto, así que no me planteé nada.
La endo Mati Rubio, lo hizo fenomenal, siempre preocupándose primero por mi confort y mi estado que por el procedimiento (cosa que un paciente siempre agradece) y el resto del equipo estuvo ayudando en la misma línea.

 

No hay dolor
Y si lo hay, se debe advertir a los profesionales inmediatamente, no guardarse nada ni hacerse los fuertes...

 

Volvieron a usar las tiras striptip, nada de incómodos puntos.

Una semana de mínimos cuidados y la cicatriz queda de esta guisa

 

 

 

Si me hubieran insertado otro sensor, hubieran usado la misma cicatriz.
Este sensor me lo pusieron hacia abajo y el siguiente me lo ponían hacia arriba.

 

09/05/2018






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